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Resolución del Comité Central del KKE sobre los acontecimientos y la batalla electoral

1. El Comité Central del KKE se reunió y concluyó en un programa de acción del Partido para el próximo período, en base a los acontecimientos políticos y económicos y con vistas a la próxima batalla de las elecciones parlamentarias.

Aprobó alosprincipales candidatos del Partido a las elecciones parlamentarias, regionales y municipales, y elaboró cuestiones clave que tienen que ver con el contenido del llamado político de cara a las batallas electorales. Discutió sobre la fase final hacia el 13o Congreso de la KNE que se celebrará del 10 al 12 de febrero de 2023, con el objetivo de que sea exitoso.

El Comité Central llama a los miembros y amigos del Partido y de la KNE a unir fuerzas y tomar acción para la organización y realización de un nuevo amplio trabajo político en el pueblo con el fin de fortalecer al KKE, que es la mejor respuesta contra los falsos dilemas y los chantajes que se intensificarán en el período próximo y de cara a la batalla electoral.

El fortalecimiento multifacético político, organizativo y electoral del KKE es una condición previa para elevar el nivel de organización, combatividad y eficacia de la intervención del propio movimiento obrero-popular en los acontecimientos, que es de importancia vital, más necesaria y urgente que nunca. Este es el contenido de la unión de fuerzas en la lucha con el KKE que se refleja en la consigna “Sólo el pueblo puede salvar al pueblo, en el camino del derrocamiento, con un KKE más fuerte”.

Al mismo tiempo el KKE dispone todas sus fuerzas para la masificación y el fortalecimiento de todos los frentes de luchas críticos para la vida y el futuro del pueblo trabajador, como los de la carestía, la pobreza energética, los derechos laborales, y el ingreso del pueblo, las subastas, para la protección de la salud, las consecuencias de la implicación de Grecia en el conflicto militar imperialista en Ucrania entre la OTAN y Rusia, así como la agudización de las relaciones greco-turcas. Se trata de frentes en los que los trabajadores, el pueblo y los jóvenes se enfrentan, entre otras cosas, a los problemas y las consecuencias de la estrategia antipopular del gobierno y de la Unión Europea que sirve al capital.

2. Las batallas del próximo período se librarán en condiciones de desarrollos económicos y geopolíticos internacionales que traerán un “invierno aún más duro” para los pueblos. En condiciones en las que se está intensificando la guerra imperialista en Ucrania, entre el bloque euroatlántico, por un lado, y Rusia con sus aliados, por el otro. Se está intensificando el conflicto entre EE.UU y China por la primacía en el sistema imperialista mundial y se están agudizando las contradicciones en el seno de alianzas “tradicionales” como son la OTAN y la Unión Europea. Además, se está profundizando la implicación de Grecia en los planes militares, con el desarrollo reciente, entre otros, del plan de envío de misiles S-300 y la implicación en la guerra de energía y los antagonismos económicos (estaciones de carga de GNL, paquetes de sanciones de la Unión Europea contra Rusia, etc). Con este modo se están creciendo aún más los riesgos para el pueblo y el país debido a la agudización de las contradicciones en la región y los planes agresivos de la burguesía turca que está negociando su relación con la OTAN y la Unión Europea.

Los desarrollos económicos llevan con precisión a la mayor agudización de los problemas obreros-populares. La gran mayoría popular de la sociedad, la clase obrera, las capas medias más bajas en las ciudades y los pueblos, las mujeres y los jóvenes, los jubilados, las personas discapacitadas, los trabajadores en el sector de la cultura y los deportes luchan diariamente para sobrevivir en condiciones cada vez más adversas. Se está intensificando la explotación de la clase obrera, se está creciendo su miseria relativa y absoluta. El “gran logro” que ha anunciado el gobierno de la ND, las inversiones, no solo no afrontaron los problemas de los trabajadores sino que, por el contrario, los multiplicaron. No mejoraron el ingreso popular ni contuvieron el deterioro porque se edifican sobre las viejas medidas del memorándum y las nuevas medidas antiobreras-antipopulares, los recortes fiscales y las subvenciones estatales al capital, que las paga el pueblo a través del expolio fiscal.

El cierre de las centrales de lignito, el apoyo al gas natural, las inversiones en ciertas Fuentes de Energía Renovables y la electricidad verde, que han disparado los precios para los trabajadores, pero también las enormes ganancias de los grupos de energía de los monopolios estadounidenses que producen el gas natural licuado (GNL) y de los armadores que lo transportan, son precisamente el núcleo de la pobreza energética. Las inversiones en el turismo convierten el ocio popular en una mercancía cara, disparan el coste de la vivienda popular y los locales profesionales, mientas que explotan a la fuerza de trabajo del sector que se pone cada vez más barata. La expansión del comercio electrónico intensifica el antagonismo llevando al cierre de decenas de miles de pequeñas empresas, acelera la concentración, mientras que sus enormes ganancias se fomentan en miserables condiciones de explotación de los trabajadores en la distribución y la clasificación. La orientación unilateral hacia la exportación de productos agrícolas beneficia sobre todo a los grandes comerciantes e industriales, las grandes explotaciones agrícolas capitalistas, mientras que la importación masiva de productos agrícolas añaden nuevas dificultades a la vida de los pequeños campesinos y degrada la calidad de los alimentos básicos del pueblo.

La disputa entre la ND, SYRIZA y PASOK así como de los demás partidos burgueses sobre quién representa a la “clase media”, pretende equiparar las necesidades de sectores superiores de las capas populares con los problemas que está sufriendo la gran mayoría de las capas populares, de los trabajadores autónomos y los campesinos, así como de la clase obrera, a la que evitan toda referencia.

Resulta que el “crecimiento para todos” es un cuento de hadas ya que el pueblo sufre constantemente pérdidas, y esto no lo pueden ocultar ni siquiera las estadísticas.

Y si los trabajadores pagan tanto en la fase de desarrollo, uno puede imaginar cuánto pagarán en caso de desaceleración de la economía, en el camino hacia la recesión en los próximos meses. De hecho, en la Unión Europea y en todo el mundo, los análisis advierten de una crisis capitalista más sincronizada y aún más profunda.

El Banco Central Europeo se prepara para una nueva subida de los tipos de interés,  con un impacto directo en el reembolso de hipotecas y de otros préstamos del pueblo, lo cual supone una carga adicional sobre los ingresos obreros y populares que ya están sobre-endeudados. Se nota una reducción en la producción industrial en los grandes centros industriales a escala internacional. El volumen de los transportes marítimos se está disminuyendo significativamente y las previsiones de los institutos económicos que hablan de una nueva crisis, más profunda que la crisis de 2008. En toda la zona euro se está aumentando la presión para volver a una “política restrictiva” y al fin de las “inversiones estatales horizontales”. El “dinero barato” y la capacidad de préstamo chocan con el enorme aumento de la deuda estatal de muchos países de la Unión Europea. La conocida amenaza del llamado descarrilamiento fiscal aparece de nuevo y será, tras las elecciones próximas, la nueva narrativa sobre la cual se basará el nuevo recorte de gastos estatales, incluso del escaso gasto actual de la “política social”.

Los desarrollos de los últimos años son indiscutibles y confirman que “la medicina” que se utiliza para un problema se convierta en “veneno” para otro, demostrando que ninguna propuesta de gestión burguesa puede cancelar las leyes científicas y las contradicciones de la vía de desarrollo capitalista, que se cargan sobre los propios trabajadores. Además se confirma que la aplicación de una u otra combinación de gestión económica está dictada por las propias necesidades de la economía capitalista y no por la “ideología” y las consignas desorientadoras de todos los gobiernos. Es por eso que “SYRIZA socialdemócrata” implementó una política de austeridad a través de los memorandos, por eso la “ND neo-liberal” implementó medidas expansivas como los partidos con ideas afines en varios países de la Unión Europea y otros.

La “política expansiva” elogiada por SYRIZA y por la socialdemocracia en general,  así como el “dinero barato” para apoyar el crecimiento, han conducido a una inflación galopante que está royendo el ingreso popular. Hoy, para contener la inflación en la Unión Europea se está preparando una vuelta a “políticas restrictivas” que aceleran una nueva recesión, con la subida de tipos de interés, aumentando aún más la carga sobre las familias obreras-populares.

Las contradicciones en la Unión Europea sobre los ritmos y la forma de políticas de austeridad, las dificultades de los Estados miembros de la Unión Europea para llegar a un acuerdo sobre la cuestión del tope al gas natural reflejan los diferentes intereses de los Estados miembros y de los grupos empresariales y, desde luego, no de los pueblos. El compromiso temporal que fue logrado sobre el tope al gas natural en un precio muy elevado, no niega ni va a aliviar a los pueblos de la pobreza energética.

La alternancia de las formas de gestión burguesa y la transición de la crisis al desarrollo y viceversa acumula nueva carga sobre las capas obreras-populares, ya que cada “nueva” fase se construye sobre las medidas anti-obreras, antipopulares de la fase anterior, como ocurrió en Grecia también con las leyes en el marco del memorándum  que aprobaron e implementaron sucesivamente los gobiernos de la ND, del PASOK y de SYRIZA.

3. Es infundado afirmar que la economía griega puede mantenerse intacta ante una recesión europea o mundial. La economía griega no se desarrolla en una burbuja. De todos modos, la llamada gran ventaja de la economía griega, el turismo, puede que sufra un gran retroceso en caso de crisis europea o mundial. Se revela que la “extroversión” que es el “santo grial” de todos los partidos burgueses, solo sirve a la rentabilidad de las grandes empresas griegas, mientras que para la clase obrera,los campesinos, los trabajadores autónomos, los profesionales y el pueblo es una “bomba de retardo” para sus intereses.

La afirmación del gobierno de que la pobreza energética es un “problema importado”, consecuencia de la guerra en Ucrania, es también una gran burla. No solo porque el aumento de los precios ocurrió antes de la guerra -y entonces los gobiernos lo atribuían a otras causas- sino además porque Grecia, como opción estratégica de la burguesía y de sus partidos, está plenamente integrada en el mercado único de la Unión Europea, en las respectivas estructuras y mecanismos, como son p.ej. el Banco Central Europeo, el comercio de contaminantes y la Bolsa de Energía que disparan la carestía. Los demás partidos no rechazan la teoría de la llamada “carestía importada”, solo discrepan en el porcentaje de desviación de la media europea hablando de “carestía que se debe a Mitsotakis”. Su postura por un lado absuelve todas las causas y los mecanismos de carestía, los cuales SYRIZA y PASOK/KINAL crearon juntos, mientras que por otro lado crea la “coartada” adecuada para un posible gobierno con su participación, invocando al mismo argumento contra el pueblo.

El intento de manipular al pueblo con los diversos beneficios y cupones de pobreza, y la burla pretende redistribuir la pobreza entre los más pobres, perpetuando impuestos antipopulares y dejando intacta la rentabilidad de los grupos empresariales.

4. Cada día se demuestra que tanto las proclamaciones sobre el Estado “contemporáneo” como las del “Estado de derecho” tienen como objetivo mejorar un podrido Estado antipopular de unos pocos para oprimir y explotar a la mayoría popular, es decir el Estado de la dictadura del capital.

Elementos de esta decadencia y tendencia hacia lo más reaccionario son -entre otros- la vigilancia, los fenómenos de corrupción como los casos de Kailí y Patsis, el aumento de la represión y la violencia estatal que van de la mano de la política antipopular.

La “zanahoria” de la manipulación se combina con el “látigo” de la represión que adopta diversas formas, como la violencia y la arbitrariedad policiales, las persecuciones contra militantes, el Estado “ladrón” que vende las casas del pueblo a precio de remate, el lodazal institucional de la vigilancia y las escuchas telefónicas, que todos los gobiernos han creado con el objetivo final de hacer frente a las reacciones populares. Por supuesto, también se utiliza para ajustar cuentas políticas y empresariales, que es lo  que está ocurriendo en este momento, al igual que las sucesivas medidas gubernamentales para controlar los medios de comunicación.

La respuesta popular contra la violencia y la represión estatal pasa por la lucha por la abolición de todas las leyes e instituciones reaccionarias, los diversos grupos especiales de represión como las fuerzas antidisturbios y la policía universitaria, y no a través de su supuesta -general y abstracta- “democratización”.

Este Estado no puede garantizar “justicia para todos y en todas partes”, como sostiene SYRIZA, porque los intereses y el poder del capital no pueden coexistir conla satisfacción de las necesidades obreras y populares. Se trata del mismo Estado que es selectivamente “incapaz” de proteger a la población y sus necesidades de las catástrofes naturales y otros peligros, como quedó ampliamente demostrado con la pandemia, porque da prioridad a los beneficios del capital. Este es el casotambién de la reciente ley del Gobierno sobre el Sistema Nacional de Salud, que pide a los pacientes que se rasquen aún más el bolsillo y convierte los hospitales en un lugar para que los “depredadores” de la sanidad privada capten clientes. No obstante, es un Estado capaz de promover por la vía rápida los intereses del capital. Es el mismo Estado hostil el que deja a los niños vulnerables a la violencia de la pobreza, del abandono escolar, del trabajo de menores, los abusos y confía su protección a todo tipo de iniciativa privada y ONG.

5. En particular, el escándalo de la ex eurodiputada del PASOK/KINAL, E. Kailí,  revela la verdadera cara de la Unión Europea como una Unión Europea de intereses empresariales y grupos de presión que es un hervidero de escándalos y corrupción.

Para el KKE esto no ha sido una sorpresa, ya que lleva años revelando pruebas y documentos sobre las actividades de los grupos de presión y los “lazos de sangre” que han desarrollado con la Unión Europea y sus instituciones. Estos escándalos no son un incidente aislado y raro. En la Unión Europea y en el Parlamento Europeo existen grupos de presión empresariales institucionalizados -junto con otros informales-, que se estiman entre 25.000 y 30.000. En el Parlamento Europeo, los textos legislativos, las directivas y redacciones específicas se redactan muy a menudo directamente o son dictados por los representantes de esos grupos de presión, y luego son firmados y presentados como enmiendas por los eurodiputados.

Esta podredumbre fue blanqueada por los eurodiputados de ND, SYRIZA, PASOK/KINAL y Helinikí Lisi, al adoptar la resolución en la que se admite cínicamente que “la capacidad de los grupos de presión para influir en la toma de decisiones en el Parlamento mediante la argumentación es un elemento vital de la democracia europea”.

Estas revelaciones deben ser utilizadas para que la clase obrera saque conclusiones decisivas, para despertar la conciencia obrero-popular, para darse cuenta de que ésta es la notoria “democracia europea” y los “valores europeos” que todos los demás partidos alaban juntos.

6. El conjunto de los acontecimientos muestra que se están formando posibilidades para que el descontento popular no quede atrapado en falsos dilemas burgueses y chantajes. Demuestra que la clase dominante no es omnipotente y que su poder puede sufrir grietas y sacudidas. Sin despreciar la correlación negativa de fuerzas, las movilizaciones obrero-populares de masas en varios países, a pesar de su orientación aún débil, así como la reciente huelga del 9 de noviembre en Grecia, confirman que los pueblos no se deben dar por sentados, ni los movimientos populares serán siempre explotados como "trampolín" para el derrocamiento de gobiernos antipopulares.

Los mecanismos burgueses en la UE y de Grecia saben que las consecuencias desastrosas para el pueblo de la aplicación de la estrategia del capital serán mucho más intensas en el próximo período. Por eso buscan gobiernos estables “para el día siguiente” que apliquen la estrategia del capital y los compromisos derivados de la UE, promuevan los planes euroatlánticos en el Mediterráneo y hagan compromisos dolorosos para los derechos soberanos del país. Gobiernos que intenten contrarrestar eficazmente cualquier estado de ánimo radical que pueda llevar a un auge del movimiento obrero. Les preocupan las explosiones sociales, el posible auge del radicalismo, el impulso que pueden adquirir las luchas obreras teniendo de su lado a un KKE más fuerte.

El objetivo de esta “estabilidad gubernamental”, que para el pueblo significa una gran inestabilidad e inseguridad, lo sirve tanto la Nueva Democracia como los demás partidos, independientemente de la forma en que cada uno lo persiga. La ND a través del objetivo de ser el partido mayoritario, y SYRIZA a través de la vieja historia de los gobiernos “progresistas”, que hemos experimentado en Grecia y en otros países y que han demostrado ser el mejor aliado de las políticas “neo-liberales” y un vehículo para el conservadurismo y la decepción. En la misma línea, el PASOK/KINAL, que, tras el eslogan de la “independencia”, esconde el papel de comodín que busca desempeñar, tanto en un gobierno con la ND como en un gobierno con SYRIZA, dependiendo de los acontecimientos.

La estabilidad de los gobiernos del capital significa incapacidad del movimiento obrero-popular de reaccionar contra el ataque antiobrero-popular.

La estabilidad para el pueblo presupone un KKE fuerte, un movimiento obrero-popular fuerte y al mismo tiempo gobiernos antipopulares débiles. Cuanto antes el propio pueblo descarte los diversos planes gubernamentales antipopulares, mejores condiciones se formarán para la obstrucción de las medidas antipopulares y el logro de conquistas, y se abrirán nuevas posibilidades en el camino del derrocamiento radical. Para ello, cada voto al KKE de todos aquellos que reconocen la credibilidad, coherencia, estabilidad y combatividad del KKE en cualquier circunstancia es valioso.

7. El pueblo tiene experiencia para evitar las trampas de los falsos dilemas. Quienes a lo largo del tiempo han fomentado ese chantaje son los mismos que -cuando el sistema lo necesitaba- dejaron de lado sus diferencias para apoyar conjuntamente la estabilidad burguesa antipopular. Esto ocurrió con la coalición PASOK-ND y el partido de la ultra-derecha LAOS. Lo mismo ocurrió con la coalición ND-PASOK-DIMAR, igual que con la coalición SYRIZA con el partido de la ultra-derecha ANEL. Lo mismo ocurrió en 2015, cuando ND, PASOK y POTAMI se apresuraron a compensar la pérdida de la mayoría parlamentaria de SYRIZA para aprobar el tercer memorándum.

Lo mismo puede volver a ocurrir, ya que la “agenda común” de todos incluye los compromisos que derivan de la UE, el nuevo “supermemorándum” llamado Fondo de Recuperación, la estrategia de la “transición verde” que conduce a la devaluación de las fuentes de energía nacionales, los compromisos con la OTAN y EE.UU., como el compromiso de destinar al menos el 2% del PIB anual para las necesidades y el armamento de la OTAN y la participación en guerras.

Es por eso que en este período de cuatro años del gobierno de Mitsotakis, SYRIZA y PASOK/KINAL aprobaron la mayoría de los proyectos de ley antipopulares críticos llevados al Parlamento por la ND.

Sus desacuerdos electorales no se refieren a cuestiones básicas y estratégicas, sino a aspectos individuales que nada tienen que ver con los intereses del pueblo. SYRIZA se queja del elevado IVA, pero como Gobierno jugóun papel destacado para su subida. Se queja de la pobreza energética, pero fue pionero con respecto a la Bolsa de la Energía y el cierre de las centrales de lignito. Habla del retorno del 51% de la Corporación de Energía Pública (DEI) al Estado, pero fue durante su gobernanza cuando la DEI que, en el contexto del mercado energético liberalizado y vendiendo electricidad a particulares a precios por debajo del coste, formó el cartel de la energía. Al fin y al cabo, había subidas de precios para el consumo popular incluso cuando el 51% de la DEI era propiedad del Estado, porque en el contexto del mercado energético liberalizado, toda empresa -con alguna participación estatal- busca la máxima rentabilidad para sus accionistas y la competencia con el resto.

Este camino siguen las propuestas tanto del Ellinikí Lisi como de Mera25 por lo que no rechazan definitivamente participar en un gobierno con la ND o con SYRIZA, respectivamente. Especialmente las declaraciones de MERA25 contra “Mitsotakis SA” y los “oligarcas” dejan esencialmente fuera de juego el carácter de la ND como partido de grupos empresariales y pretende ocultar su propia gran contribución como partido a la “oligarquía” (es decir, al capital), que es la ilusión de una supuesta “transformación de la UE” a favor del pueblo y, sobre todo, la identificación de la “deuda” como causa principal de la crisis y de los problemas del pueblo, exonerando al propio modo de producción capitalista, del que las elevadas deudas estatales son un síntoma.

A la misma estrategia del capital sirven diversas formaciones de extrema derecha y con tendencia fascista, que intentan contener el descontento popular ocultando las verdaderas causas de la situación que están experimentando hoy las fuerzas populares, fomentando el racismo y el anticomunismo vulgar.

8.El KKE presenta al pueblo sus posiciones y el Programa de poder-gobernanza teniendo como criterio las necesidades del pueblo, su propuesta en conflicto con la Unión Europea de la corrupción y la dictadura contemporánea del capital.

El Programa del KKE documenta científicamente que hoy el pueblo puede vivir con derechos contemporáneos y con la calidad de vida que corresponda al siglo XXI, a las posibilidades de nuestra época. La planificación científica central de la economía, la socialización de los medios de producción, la utilización integral de los trabajadores y los científicos, las instituciones del poder obrero-popular, la retirada del país de las organizaciones imperialistas pueden hacer despegar el desarrollo del país sobre la base de garantizar el bienestar del pueblo.

El Programa del Partido Comunista de Grecia desvincula el país de la OTAN y de la Unión Europea con el pueblo soberano en el poder, ahorrando valiosos recursos y configurando las relaciones internacionales en base al beneficio mutuo con todos los pueblos y sus países. Entre otras cosas, elimina la actividad empresarial en el sector de la energía. Esta es la única manera de garantizar la utilización de todos los recursos energéticos del país, con el objetivo de lograr la suficiencia energética y la eliminación de la pobreza energética de la población. Elimina la acción empresarial en la Sanidad y otros servicios sociales, que el pueblo ha pagado muy caro, especialmente durante la pandemia.

Sólo el Programa del Partido Comunista de Grecia aborda el problema político del país. La organización económica y social socialista es lo verdaderamente nuevo del siglo XXI y garantiza los intereses obreros y populares.

El Programa y las posiciones del KKE son los únicos que responden a los problemas obreros y populares inmediatos. Ha llegado el momento de rechazar la noción conocida y en quiebra del llamado “mal menor”, que pide al pueblo que elija cada vez lo que va a perder para no perjudicar los intereses de unos pocos. Para que el pueblo respire aliviado, para que reclame sus derechos, puede y debe pensar fuera del marco actual  de la Unión Europea y del poder del capital, que es el denominador común de todos los partidos del sistema.

La participación, el apoyo o la tolerancia del KKE en un gobierno burgués no constituye una verdadera presión para resolver los problemas del pueblo, sino todo lo contrario. La única presión eficaz que se puede ejercer sobre un gobierno tan antipopular es la de la clase obrera, el pueblo, su propio movimiento, es decir, desde abajo, con un KKE que esté al frente de estas luchas y que ejerza su papel dirigente independiente, sin compromisos, en todas partes, a todos los niveles. Sólo de esta manera, como resultado de la intervención popular, se pueden lograr medidas positivas, porque la propia lucha de clases, la mejora de la correlación de fuerzas en el camino del derrocamiento también puede traer ciertos resultados, como ha demostrado toda la historia del movimiento obrero.

El KKE tiene posiciones y un programa de conflicto con las principales cuestiones estratégicas, políticas y económicas, y precisamente por eso es una garantía en la lucha diaria y para cada problema popular. Porque el KKE no tiene compromisos con la UE, con la patronal capitalista, con el poder del capital y sus diversos y mecanismos de múltiple tentáculos, porque cuestiona la vía actual de desarrollo y la noción de la “resiliencia económica”, porque no acepta tener las manos atadas en el marco de un gobierno antipopular, y por esta razón, puede encabezar una gran contraofensiva obrera y popular, que se refiera tanto al presente, a los problemas inmediatos y urgentes del pueblo, como sobre todo la perspectiva, con el objetivo de una verdadera victoria popular y el derrocamiento, con el pueblo como protagonista y el KKE mucho más fuerte.

Porque, hoy en día, el objetivo de la energía barata presupone la oposición y la ruptura con el “crecimiento verde”, la supresión de la Bolsa de Energía y de la cláusula sobre las emisiones del dióxido de carbono, para reabrir las centrales de lignito con medidas de protección del medio ambiente.

La protección de las viviendas de las capas populares frente a las subastas exige un conflicto con la “estabilidad” de los bancos y los beneficios de los fondos de inversión.

La protección de los ingresos del pueblo exige hoy entrar en conflicto con la propia rentabilidad y competitividad capitalista, exige luchar por aumentos sustanciales de salarios y pensiones.

9. Desde este punto de vista, los comunistas están a la cabeza en todos los frentes cruciales de lucha: por el aumento de los salarios y las pensiones, por los Convenios Colectivos de Trabajo, por la abolición de los impuestos antipopulares. Por la condonación de las deudas, la supresión de los impuestos y un verdadero alivio para los trabajadores autónomos y los campesinos. Por la protección de las viviendas de las capas populares frente a los desahucios y las subastas de fondos y bancos, por la abolición del marco institucional formado por ND, SYRIZA y PASOK/KINAL. Por eso el KKE lucha dentro y fuera del parlamento, con propuestas concretas que los demás partidos rechazan.

Allí donde los trabajadores han tomado cartas en el asunto, allí donde han ido más allá de la noción de las soluciones “desde arriba”, han logrado pequeñas y grandes victorias. Por eso el KKE llama al pueblo a dar la espalda a los aspirantes “salvadores” y “protectores” del gobierno, viejos y nuevos.

Creemos firmemente que el lema “Solo el pueblo puede salvar al pueblo, en el camino del derrocamiento del capitalismo” puede ponerse en práctica. Por eso necesitamos un KKE más fuerte, porque es el único partido que da contenido, vitalidad y perspectiva a esta consigna.

 

El Comité Central del KKE

5/1/2023